México.- El sector terciario de la capital del país, alertó por la proliferación del comercio de origen chino, en el primer cuadro de la capital, Vicente Gutiérrez Camposeco, Presidente de la CANACO CDMX, dijo que es preocupante cómo el comercio local en bodegas y plazas comerciales irregulares se ha incrementado hasta alcanzar un 20 por ciento, pero está en aumento en el primer cuadro de la capital del país, lo que además de afectar el comercio formal, representa un riesgo para la seguridad de quienes habitan o transitan por esa zona.
“Existen más de 600 bodegas y plazas comerciales operadas por empresarios chinos, muchos de los cuales han invadido edificios históricos y reconvirtiendo estacionamientos con uso irregular de los inmuebles; departamentos habitacionales han sido transformados en bodegas y existen plazas ilegales. De hecho el peso de las mercancías almacenadas en este tipo de inmuebles, que no están diseñados para eso, los consideramos con un riesgo latente a la protección civil y a la seguridad de las personas”.
El organismo en un análisis detalló que se ha generado un desplazamiento del comercio tradicional ya que hay más de 3 mil 500 establecimientos de este tipo, que también ha impactado a otros negocios como el de la calles de las novias, donde tradicionalmente se comercializaban este tipo de vestidos, así como algunos dedicados a los muebles entre otros.
“Éste escenario se ha traducido en un desplome de hasta el 60% en ventas para muchas empresas nacionales, como consecuencia de la distribución de productos chinos muchos de ellos de mala, muy mala calidad, yo diría que más del 99.9% y dudosa internación al país, básicamente de contrabando, corrompiendo a agentes aduanales, corrompiendo autoridades aduanales y a todo un sistema, además de que son descargados por trailers en la noche y se ha generado una invasión de diableros en la zona”.
El organismo alertó además que utilizan a supuestas organizaciones indígenas como fachada, para comercializar sus productos, por lo que demandó a la autoridad, hacer cumplir la ley y actuar en consecuencia en la revisión de uso de suelo y permisos en inmuebles ocupados por el comercio asiático; fortalecer la fiscalización aduanera, para evitar la evasión de aranceles; proteger al comercio local con campañas de autenticidad y diferenciación y el diseño de zonas de restricción comercial, para preservar la vocación habitacional del centro histórico.
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