México.- En el marco de la XVI Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, mujeres refugiadas, organizaciones de la sociedad civil, agencias de la ONU, gobiernos y academia hacen un llamado para garantizar que las mujeres en movilidad accedan a sistemas de cuidados dignos y sin discriminación.
El encuentro tuvo como objetivo posicionar la urgencia de integrar a los sistemas de cuidados de la región a las mujeres en contextos de movilidad humana, así como incorporarlas a las conclusiones de la XVI Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe.
Durante la reunión, Giovanni Lepri, Representante de ACNUR en México, advirtió que “los perfiles que se encuentran en mayor riesgo de experimentar violencia de género en el contexto de desplazamiento coinciden en varios casos con mujeres que tienen carga de cuidados – los grupos en mayor riesgo son mujeres de 15 a 49 años viajando solas o con hijos y sin algún otro acompañante”.
En tanto que Carolina Maldonado, en representación del Instituto de Investigación para Desarrollo Social de las Naciones Unidas UNRISD, y Ana María Tepichin, del Colegio de México, subrayaron que, ante el aumento de deportaciones y retornos en la región, es urgente fortalecer la gobernanza de los sistemas de cuidado para garantizar que las mujeres y las niñas retornadas accedan a servicios dignos mediante respuestas coordinadas a nivel nacional, regional y transnacional.
En este marco se destacó que el cuidado se ha convertido en un eje estructurante de las desigualdades que enfrentan las mujeres migrantes, solicitantes de asilo, refugiadas, desplazadas y retornadas en América Latina y el Caribe. Con un 51.3 % de la población migrante internacional en las Américas compuesta por mujeres (OIM, 2022); un 46 % de las personas en situación de desplazamiento forzado (ACNUR, 2023); y el incremento de la migración de retorno que, entre enero y mayo de 2025, registró 57,089 devoluciones de personas mexicanas desde Estados Unidos, incluidas 3,717 niñas, niños y adolescentes (gobierno de México, 2025), los impactos diferenciados del género en la movilidad humana son innegables.
Las mujeres migrantes, solicitantes de asilo, refugiadas, desplazadas y retornadas asumen un doble rol: mientras son proveedoras de cuidados, al mismo tiempo requieren acceso a sistemas de cuidados dignos y sin discriminación. Sin embargo, lejos de que este acceso esté garantizado, las mujeres en movilidad enfrentan obstáculos como la falta de acceso a regularización migratoria,
dificultades para solicitar y recibir asilo, barreras para inscribirse en sistemas de protección social, ausencia de redes de apoyo, escasa corresponsabilidad de los hombres en estas labores, así como diversas formas de discriminación y violencia.
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