México.- Solo por exigir su basificación, el pago puntual de las quincenas, estímulos por antigüedad, productividad y trimestrales, así como el cumplimiento en el abasto de medicamentos para poder atender y servir mejor a la ciudadanía, más de 100 granaderos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana local desalojaron violentamente de inmediaciones del edificio del IMSS-Bienestar a enfermeras, médicos y personal afines.
Alrededor de 200 profesionales de la salud tenían acordada una reunión con las autoridades en la sede localizada en Insurgentes Sur 1940, para llevar a cabo otro encuentro y buscar alcanzar acuerdos en las demandas planteadas, pero fueron víctimas de agresión violenta, directa y humillante.
Tras la cobarde acción de los uniformados, el presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud, Marco Antonio García, su Comité Ejecutivo Nacional y los dirigentes seccionales de todo el país, hicieron un llamado a la titular del Poder Ejecutivo Federal, Claudia Sheinbaum y a la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada para que se realice una investigación y sancionar a quienes ordenaron la penosa y lamentable agresión.
Los agredidos coincidieron en denunciar que el ataque violento, fue una agresión dirigida y directa que revela que en México está en peligro el derecho a manifestarse y asistir a reuniones de trabajo con las autoridades.
Dejaron entrever que será la dirigencia nacional y los trabajadores si deciden iniciar un paro de labores y organizar una marcha nacional para repudiar este acto violento en contra de las y los trabajadores de Salud que no tienen otro compromiso que llevar el bienestar a millones de mexicanos en todo el país.
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