México.- El Sector del comercio, servicios y turismo advirtió que derivado de la entrada en vigor de la llamada “Ley Silla”, hay incertidumbre en su aplicación por la falta de lineamientos claros para ésta. La Concanaco Servytur reconoció que esa norma establece el derecho de los colaboradores de contar con pausas activas durante su jornada y una silla con respaldo para no afectar su salud.
En la regulación no se contempla ni la duración ni la frecuencia de las pausas por tipo de actividades, lo que delega a cada empleador determinar la duración de los descansos. Ello llevaría a aplicar criterios propios y diferenciados en cada entidad y por cada actividad.
El organismo dijo que esta medida representa una reducción efectiva del tiempo de trabajo sin un marco normativo, por lo que las empresas deben cuidar el bienestar de su personal y mantener la productividad sin criterios ni parámetros claros que les brinden certeza.
Estimó que de una jornada laboral de 8 horas, 2 pausas activas de 15 minutos y un descanso de 30 minutos para comida, representan una hora de trabajo no productivo pero sí pagado, lo que significa que de una jornada de 7 horas por 6 días llevaría a un horario productivo de 42 horas semanales, aunque el empleador cubra un salario de 48 horas. Octavio De la Torre señaló que se requiere claridad en esta norma.
“Estamos a favor del bienestar laboral, pero para lograrlo sin afectar las operaciones necesitamos reglas claras; hoy las empresas están ajustando jornadas que se reducen hasta en 1.5 horas al día y lo hacen sin tener lineamientos técnicos definidos, con claridad y diálogo podemos avanzar mejor”.
Dijo que hay casos en donde las pausas se amplían o se otorgan con mayor frecuencia, por lo que la jornada se reduciría hasta 6.5 horas efectivas a la semana, situación que impacta casi hasta 20 por ciento el tiempo operativo de los negocios, por lo que la planificación de turnos, metas de productividad y costos operativos como es el caso de micro y pequeñas empresas se complica. La Concanaco dijo que cualquier nueva reducción de tiempo efectivo de trabajo agrava los desafíos financieros del sector formal, ya que enfrenta sobrerregulación y elevados costos de operación.
JJ









