Ricardo Trejo, reportero
México.- La deportación desde los Estados Unidos de América, en los últimos meses, de un elevado número de nacionales de terceros países, especialmente a países distintos de los de su origen, plantea una serie de preocupaciones en materia de derechos humanos, afirmó el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, Volker Türk.
La Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha obtenido información, a través de familiares y abogados, sobre más de 100 venezolanos que estarían detenidos en el “Centro de Confinamiento del Terrorismo” (CECOT). Esta información indica que muchos de los detenidos no fueron informados de la intención del Gobierno de Estados Unidos de deportarlos para ser detenidos en un tercer país, que muchos no tuvieron acceso a un abogado y que no pudieron recurrir la legalidad de su deportación antes de ser expulsados de Estados Unidos.
Según datos oficiales estadounidenses, entre el 20 de enero y el 29 de abril de 2025, 142.000 personas fueron deportadas desde Estados Unidos. En particular, la suerte y el paradero de al menos 245 venezolanos y unos 30 salvadoreños expulsados a El Salvador siguen sin esclarecerse.
Muchos de ellos fueron deportados en virtud del Alien Enemies Act (Ley de Enemigos Extranjeros) como presuntos miembros de grupos criminales específicos. Están presuntamente detenidos en el centro de máxima seguridad “Centro de Confinamiento del Terrorismo” (CECOT) en El Salvador, un lugar donde los detenidos reciben un trato particularmente duro, sin acceso a representación legal o a sus familiares y sin otro contacto con el mundo exterior.
El Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, Volker Türk, aseguró que ha “instado al Gobierno de Estados Unidos a que adopte las medidas necesarias para garantizar el debido proceso, dar efecto rápido y pleno a las decisiones de sus tribunales, salvaguardar los derechos de los niños y poner fin a la expulsión de cualquier persona a cualquier país en el que exista un riesgo real de tortura u otro daño irreparable”.
“Esta situación es altamente preocupante en cuanto a una amplia gama de derechos que son fundamentales tanto en virtud del derecho estadounidense como del derecho internacional: los derechos a las garantías procesales, a la protección frente a la detención arbitraria, a la igualdad ante la ley, a la protección contra la tortura u otro daño irreparable en otros Estados, y a un recurso efectivo», afirmó Volker Türk.
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