Estela García, corresponsal
Sinaloa.- Vestidos de blanco y con globos del mismo color, maestros, alumnos y padres de familia se reunieron este lunes en la Escuela Primaria Rafael Ramírez, ubicada en el sector Humaya de Culiacán, para rendir un emotivo homenaje a Leydi y Alexa, dos pequeñas estudiantes que perdieron la vida el pasado 6 de mayo tras un ataque armado en Badiraguato.
Desde las 8:00 de la mañana, la comunidad escolar se congregó en la cancha central del plantel para recordar a las niñas, primas hermanas, quienes cursaban el primer y sexto grado respectivamente. Con lágrimas en los ojos, varios de sus compañeros rompieron en llanto al escuchar las palabras dedicadas por una de las maestras:
“Hoy, dos butacas están vacías. Hoy, dos alumnas ya no están en los salones. Solo estarán en nuestros recuerdos y en nuestros corazones”, expresó con la voz entrecortada.

Durante el homenaje se leyó una breve biografía de cada una, se hizo un pase de lista simbólico donde todos gritaron “presente” al escuchar sus nombres, y se colocó un altar con velas y fotografías. Los familiares de Leydi y Alexa estuvieron presentes, conmovidos hasta las lágrimas al recibir las muestras de cariño de parte de los alumnos y maestros.
Tras el homenaje, la comunidad escolar realizó una manifestación pacífica a las afueras de la escuela, cerrando durante varios minutos el bulevar Enrique Cabrera. Con pancartas en mano, los manifestantes exigieron justicia con consignas como “Con los niños no”, “Queremos justicia” y “Ningún inocente más”.

Aunque las autoridades aún no han confirmado las causas del ataque, testigos y versiones no oficiales señalan que presuntamente fueron elementos del Ejército Mexicano quienes dispararon contra la familia en la sierra de Badiraguato, mientras viajaban en una camioneta GMC. El gobernador del estado, Rubén Rocha Moya, descartó que se haya tratado de un fuego cruzado y afirmó que la familia no fue una víctima colateral.
“No, fijense bien qué les voy a decir. Les voy a decir, aunque yo no soy investigador, no fue el que haya sido derivado de un fuego cruzado y finalmente estuvieron en el lugar equivocado”, comentó.
La Fiscalía General de la República mantiene abierta la investigación sobre el caso, mientras que la Comisión Estatal de Derechos Humanos acompaña a la familia de las niñas. Su presidente, Óscar Loza Ochoa, advirtió que ya suman 39 menores asesinados en Sinaloa desde septiembre de 2024 a la fecha, una cifra que calificó como “devastadora”.

“Uno hubiera sido mucho. Pero 39… eso postra a la sociedad. Que bueno que no callan. Este grito debe ser más fuerte aún, porque de otra manera no se va a escuchar el reclamo de que no se metan con los niños”, declaró.
El caso de Leydi y Alexa se suma a otros trágicos como el de Danna Sofía, asesinada en marzo en Culiacán, y los hermanos Gael y Alexander, víctimas de la violencia en enero pasado.
Mientras tanto, en la Escuela Rafael Ramírez, dos butacas permanecen vacías. Y en el corazón de sus compañeros y maestros, una herida sigue abierta.


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