México.- La Conferencia del Episcopado Mexicano, (CEM), manifestó “preocupación por la violencia que no cesa en el país y que va impactando directamente a las familias y a los diversos ámbitos de la sociedad, incluyendo la Iglesia Católica.
Resaltó que hechos como el asesinato de 8 jóvenes y 6 heridos del grupo juvenil en la comunidad de San José de Mendoza, de la diócesis de Irapuato y las desapariciones forzadas.
Además de el alcoholismo y la drogadicción que se va extendiendo hasta las comunidades más alejadas.
Como pastores, señalaron:
“No podemos callar ante la violencia que desangra nuestra patria. Manifestaron “que no hay paz sin justicia, ni justicia sin verdad, ni verdad sin amor, porque México sigue siendo un país profundamente lastimado”.
Los obispos del CEM ante un panorama poco alentador, indicaron que “no ignoran la grave crisis por la que atraviesa la familia.
“La pobreza, un machismo históricamente arraigado, la desintegración, la violencia intrafamiliar, las migraciones forzadas, la inseguridad atentan contra esta institución fundamental para el bienestar de la sociedad”.
Hoy más que nunca dijeron, es urgente acompañar a las familias, no con discursos, sino con cercanía y políticas públicas que reconozcan su valor fundamental.
Ricardo Trejo, reportero
SC/









