México.- Contrario a lo que se cree, un año de perro no equivale a siete de humano ya que, según tamaño y raza, los caninos envejecen a diferentes ritmos.

La disminución de la actividad, apetito, olfato y vista, además de cambio de peso y comportamiento son algunos signos de que están envejeciendo.
Francisco Carbajal, especialista veterinario de la FES Cuautitlán de la UNAM, nos explica qué sucede en nuestros perros una vez entrados en la vejez y nos brinda consejos para darles cuidados óptimos para mejorar su calidad de vida en esta última etapa de su vida.
SC/









