Ricardo Trejo, reportero
México.- El reciente descubrimiento en México de restos humanos calcinados y cientos de objetos personales, como zapatos y ropa, en un rancho presuntamente operado por un cártel de drogas, es un recordatorio profundamente perturbador del trauma de las desapariciones vinculadas al crimen organizado en el país, advirtió Liz Throssell, portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas.
La funcionaria de Naciones Unidas, señaló que “el descubrimiento resulta aún más perturbador dado que el rancho había sido previamente allanado en septiembre de 2024 por la Guardia Nacional y la Fiscalía del Estado de Jalisco, sin que se detectaran pruebas cruciales”.
Hizo un llamado a las autoridades para que garanticen investigaciones exhaustivas, independientes, imparciales y transparentes sobre los delitos cometidos en el sitio, para fortalecer los esfuerzos para identificar los restos encontrados ahí, y para permitir la participación significativa de las familias en los procesos de búsqueda, investigación y rendición de cuentas.
Y dado el amplio impacto de las desapariciones en México, también instó al Gobierno a mejorar las medidas preventivas y a garantizar la protección y el apoyo a las familias víctimas de desapariciones en su búsqueda de verdad, justicia y reparación.
“Tomamos nota del compromiso de las autoridades federales y estatales de examinar posibles omisiones en la operación de búsqueda inicial”, puntualizó la portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas.
JJ /LP









