Ernesto Gloria, reportero
México.- Los Ejecutivos de Finanzas, agrupados en el IMEF, expresaron su preocupación por las consecuencias económicas que derivarán de diversas decisiones de gobierno.
José Domingo Figueroa Palacios, presidente del organismo, dijo que éstas podrían derivar en escenarios adversos para la economía nacional que demeritaría la reputación de nuestro país.
“En el IMEF hemos expresado nuestra gran preocupación, por las consecuencias económicas y financieras que implica la desaparición del equilibrio de poderes, la reforma al poder judicial tal y como se aprobó, así como la probable eliminación de órganos autónomos en México. Todo lo anterior debilitará la confianza en las instituciones y en la seguridad jurídica, lo que generará un ambiente de pérdida de confianza para los inversionistas; también ocasionará incertidumbre en los mercados financieros y disminuirá la posibilidad de que llegue nueva inversión extranjera directa”.
En su Convención anual, que en esta ocasión se realiza en Mérida Yucatán, se señaló que estos riesgos son crecientes y podrían derivar en factores adversos como los siguientes.
“Incremento de los riesgos financieros de las empresas y del país-, lo que impactaría en la estabilidad y crecimiento económico; la posibilidad de perder el grado de inversión de no atenderse el déficit fiscal de 5.9%, el más alto de los últimos 30 años, propiciando una mayor volatilidad en el tipo de cambio y las dificultades en la capacidad de financiamiento tanto del país como de sus empresas, al aumentar las tasas de interés y reducir los plazos de financiamiento de manera importante”.
Dijo que el déficit de las finanzas públicas de éste año, traerá como consecuencia un margen de maniobra limitado en el presupuesto de 2025 y pata los siguientes años, por lo tanto se requiere de la inversión privada como un motor principal para el crecimiento económico, por ello lanzó un exhorto a que se tiendan puentes de comunicación entre sociedad empresas y gobierno para tomar las mejores decisiones para lograr una estabilidad económica que permita un crecimiento sostenible y con ello resolver los principales problemas de nuestro país como la pobreza y la desigualdad.









