Juan E. Velázquez, reportero
México.- A lo largo de este año, 45 % de las empresas en el país han sufrido el intento o materialización de un fraude externo, interno o ambos, de acuerdo con el estudio “Impacto de los delitos financieros en México 2024”.
KPMG, red global de firmas multidisciplinarias que proveen servicios profesionales de Auditoría, Impuestos y Asesoría, señaló que entre los tipos de fraude más recurrentes destacan: Conflicto de interés 55%, Robo de identidad 44%, Malversación de efectivo 35% y Robo de activos: 32%.
Además el estudio revela que el 20% de las compañías afirman haber experimentado el intento o la materialización de algún acto de corrupción, lo que ha ocasionado un impacto financiero superior al millón de pesos.
Asimismo, cuatro de cada diez organizaciones se enfrentaron a un ciberataque, la suplantación de identidad corporativa en redes sociales, la falsificación de identidad de proveedores o personal por correo electrónico y el acceso ilícito a la red corporativa.
Dijo que los delitos como el fraude, los actos de corrupción, el lavado de dinero y los ciberataques no solo tienen consecuencias financieras, sino que también afectan negativamente la reputación y operación de las empresas e, incluso, pueden llevar al incumplimiento de leyes, incluyendo sanciones y multas, por lo que es fundamental contar con mecanismos claros de acción que permitan atender estos incidentes oportunamente, así como promover una cultura de prevención que ayude a fomentar la concientización de las colaboradoras y colaboradores.
En cuanto a los métodos para detectar fraudes, el estudio muestra que, en su mayoría, las compañías utilizan controles internos, análisis de datos, denuncias recibidas por medios externos y líneas de denuncia internas, mientras que para su prevención o disuasión emplean capacitaciones en temas de ética, controles antifraude en sus procesos debida diligencia de proveedores y personal, así como políticas antifraude y sanciones.
No obstante, en el análisis se identifica una creciente complejidad para detectar el origen de algunos delitos como los ciberataques, debido a su continua sofisticación, lo cual refleja una mayor necesidad de invertir en protocolos de investigación efectivos, así como establecer pasos en los que el involucramiento de especialistas independientes sea necesario y oportuno. En este sentido, las organizaciones que fueron víctimas de este ilícito afirman haber adoptado medidas estratégicas después del incidente.
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