Nuevo León.- Después de que se diera a conocer el deceso de un menor en el albergue Fabriles, el DIF de Nuevo León reiteró mediante un comunicado que el fallecimiento fue por causas naturales secundario a un padecimiento agudo y no por golpes, como se ha indicado en redes sociales.
El DIF estatal informó que el joven tenía diversas condiciones clínicas tales como: trastorno de déficit de atención con hiperactividad, síntomas de estrés post traumático, trastorno depresivo persistente, discapacidad intelectual y crisis epilépticas; por lo que era atendido por médicos especialistas de la institución y ellos eran quienes dirigían su tratamiento médico.
Así también, se indicó que debido a su condición clínica aunado a los medicamentos utilizados, el menor de edad presentó riesgo de alteración del umbral del dolor, por lo que las últimas valoraciones de los médicos tratantes fueron dictadas en fechas recientes y en todo momento estuvo bajo supervisión del médico de guardia hasta que, durante la noche del pasado 8 febrero, sus síntomas se agudizaron por lo que se solicitó una valoración médica urgente.
En el mismo comunicado se precisó que durante la revisión los paramédicos detectaron múltiples episodios de vomito, acompañado de síntomas gastrointestinales y fiebre, mientras se encontraba consciente.
En la valoración el paciente presenta datos de descompensación hemodinámica, con posterior alteración del estado de alerta y deterioro clínico hasta que presentó un paro cardio respiratorio, que requirió maniobras de reanimación avanzada, las cuales se realizaron sin respuesta y por ello se oficializó el deceso.
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