Gerardo Cedillo, reportero
México.- Toma de tribuna en la sede alterna, portazo, un senador sin aparecer, otro que pidió licencia y regresó unas horas más tarde para cambiar el sentido de su voto, gritos de traidores y un presidente del senado enojado, ese fue el contexto en el que se consumó la reforma al Poder Judicial en la Cámara Alta.
El voto del aún panista, Miguel Ángel Yunes Márquez y la ausencia de Daniel Barreda de MC le dieron a Morena y sus aliados la mayoría calificada que necesitaban para aprobar esta reforma constitucional, cuya columna vertebral es la elección de jueces, ministros y magistrados por el voto popular.
Un día de furia, donde los manifestantes contra la reforma irrumpieron por primera vez a la sede del senado en Insurgentes y Reforma, luego de enterarse que Miguel Ángel Yunes, había solicitado licencia, dejando el cargo a su padre, quien subió a tribuna para defenderlo de las acusaciones de traición por parte de Marko Cortés, líder de su partido.
Cortes Mendoza, respondió que hubiera sido más decente que los Yunes hubieran tomado la llamada y dar la cara y le recordó al exgobernador de Veracruz que el PAN, les dio todo, pero no traicionan al partido, sino a los mexicanos.
Tras decretar un receso indefinido, el presidente del senado, Gerardo Fernández Noroña, convocó a reanudar la sesión en la vieja casona de Xicoténcatl, sede histórica y alterna en este caso, donde reapareció Yunes Márquez y retomo sus funciones legislativas.
Al filo de las 7 de la noche se reanudó el debate, pero una hora más tarde, mientras la coordinadora del PAN, Guadalupe Murguía fijaba su voto en contra, las y los senadores del blanquiazul, tomaron la tribuna y fueron seguidos por el PRI y MC.
El reclamo insistente todo el día fue la denuncia de Clemente Castañeda, coordinador de Movimiento Ciudadano, acusando la detención de su compañero Daniel Barreda, por el gobierno de Layda Sansores en Campeche, lo que de manera reiterada fue desmentido por Fernández Noroña y el coordinador de Morena, Adán Augusto López Hernández.
Desde la tribuna tomada, Lilly Téllez exigió liberar a este legislador secuestrado por el oficialismo, para impedir de manera burda e ilegal su asistencia a la sesión.
Con tono burlón, el senador, Manuel Huerta de Morena, les recomendó a los opositores tomar “amlodipíno” y dejar de ser faramallosos.
La discusión continuó con la tribuna ocupada, ya no solo por los opositores, sino por legisladoras y legisladores del oficialismo, en medio de gritos e interrupciones permanentes.
Ahí, el voto decisivo, fijo su postura, Miguel Ángel Yunes Márquez rechazó ser un traidor o cobarde y argumentó que la reforma se corregirá en las leyes secundarias, por lo que dio voto a favor.
Al filo de las 23:45 horas, se declaró suficientemente discutido y se procedió a la votación en lo general, de forma nominal al no haber tablero electrónico en el antiguo salón de plenos, incluso al emitir su voto en contra, los senadores de oposición confirmaron que el senador Barreda ya estaba libre, por lo que exigieron que se aplazara la votación hasta que el emecista pudiera llegar, lo que fue rechazado por la mayoría.
A las 12 de la noche el dictamen fue aprobado con 86 votos a favor de Morena, Verde, PT y Yunes Márquez y 41 en contra del bloque de contención, al que le faltaron 2 votos, para impedir la mayoría calificada.
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