Edmundo Campos / corresponsal
Puebla.- El exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, procesado por presuntos actos de tortura cometidos en 2005 contra la periodista Lydia Cacho, pasó su primer día fuera de prisión y en su casa en la capital poblana, bajo la custodia de la Unidad de Vigilancia y Supervisión de Medidas Cautelares.
Luego que el sábado pasado la jueza que conoce del caso, Angélica del Carmen Ortuño Suárez, consideró que el exmandatario no representa riesgo de fuga y le fijó diversas medidas cautelares como el pago de una garantía y el uso de un brazalete electrónico, el traslado ocurrió este miércoles.
En el fraccionamiento cerrado en que vive Marín Torres, se observa la vigilancia de al menos una unidad de la Guardia Nacional.
Sobre la vigilancia, el gobernador Sergio Salomón Céspedes Peregrina, dijo que Puebla no tiene ninguna solicitud para participar en la vigilancia.
Hay que recordar que la garantía económica se fijó en 100 mil pesos, además de que no podrá salir del país, por lo que su pasaporte y visa americana permanecen a resguardo del juzgado, además de que se tramitó una alerta migratoria para evitar su salida ilegal.
El exgobernador tiene prohibido acercarse y comunicarse con las víctimas y testigos del proceso, incluidos otros imputados, en caso de que lo haga y se demuestre, serían revocadas las medidas cautelares.
A Marín Torres, se le conoce popularmente como “el gober precioso”, así nombrado por el empresario textil Kamel Nacif durante una llamada telefónica filtrada en que presuntamente orquestan castigar a la comunicadora.
El 3 de febrero de 2021, Marín fue detenido en un barrio modesto de Acapulco, Guerrero, en casa de una de sus hermanas, en donde un despliegue de fuerzas policiales lo puso en custodia para trasladarlo en primera instancia ante la autoridad en Cancún.
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