Mara Rivera, reportera
México.- El Coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN) José Ignacio Martínez Cortés, explicó que la inflación no subyacente, la sequía, el nuevo espectro político en el Congreso de la Unión, además de factores externos (monetarios, económicos, financieros y políticos), incidirán en la decisión de Banxico sobre la tasa de interés que anunciará el 27 de junio.
El especialista señala que la inflación en los primeros cuatro meses de 2024 ha tenido altibajos.
En enero, registró un aumento de 0.89 % en febrero aumentó 0.09 % mensual, en marzo la inflación ascendió 0.29 %, para abril el INPC registró un incremento de 0.20 % y hasta mayo disminuyó 0.19%.
De esta manera, destacó que es importante entender que la economía de México enfrenta actualmente una situación compleja debido a la interacción de diversos factores climáticos y económicos que están afectando significativamente los precios de los productos agrícolas.
“La severa sequía destacó el analista abarca el 87% del país, y está generando un escenario preocupante para la economía mexicana y, particularmente, para el sector agrícola”.
Agregó que hasta hace poco, la inflación en México se mantenía principalmente en el ámbito subyacente, es decir, excluyendo los bienes y servicios más volátiles como los alimentos y la energía.
Sin embargo, este cambio hacia una inflación no subyacente refleja un incremento en los precios de estos productos volátiles, en particular los agrícolas.
Y es que los productos agrícolas constituyen una parte esencial del consumo diario y su aumento de precios impacta directamente en el costo de vida de los ciudadanos.
Agregó que la severidad de la sequía en México es alarmante. Según datos de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), el 87% del país se encuentra en condiciones de sequía, con las 210 presas del sistema de riego operando a niveles extremadamente bajos, entre el 47% y el 50% de su capacidad.
“Esta situación ha reducido drásticamente la disponibilidad de agua para el riego agrícola, afectando negativamente la producción de cultivos. La falta de agua no sólo disminuye los rendimientos agrícolas, sino que también incrementa los costos de producción, ya que los agricultores deben buscar fuentes alternativas de agua o invertir en tecnologías de riego más eficientes”.
Finalmente apuntó que con 19 semanas de altas temperaturas previstas, el estrés térmico sobre las plantas es de gran relevancia.
Así que las decisiones tomadas en los próximos meses serán cruciales para determinar el rumbo de la economía mexicana.
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