Estela García / corresponsal
Sinaloa.- El estado de Sinaloa está en una situación crítica, con el 91% de su territorio afectado, según datos del Monitor de Sequía al 31 de enero del 2024, mientras que el sistema de 11 presas se encuentra operando al 22.8% de su capacidad, el peor nivel de los últimos 29 años.
El consumo humano está garantizado; sin embargo, 5 municipios están siendo auxiliados con agua en pipas a causa de que no cuentan con reservas suficientes de agua.
Ramón Alberto López Flores, Gerente Técnico del Organismo de Cuenca Pacifico Norte de Conagua, alerto sobre esta crisis e hizo el llamado a todos los sectores a reducir se forman urgente el consumo de agua.
“Hagamos un uso más razonable, reducir los consumos en todos los sectores, pensando que todavía se nos vienen los meses de marzo, abril y mayo, que por estadística son los más secos en todo el año. Se nos vienen 3 meses que ya por estadística son los meses dónde prácticamente no tenemos ningún grado de lluvias, entonces eso va a intensificar más esta condición de sequía en Sinaloa”, alertó.

- 1 municipio con sequía moderada (D1): Navolato.
- 7 municipios con sequía severa (D2): Angostura, Badiraguato, Culiacán, Elota, Guasave, Mocorito y Salvador Alvarado.
- 5 municipios con sequía extrema (D3): Ahome, Cosalá, Escuinapa, Rosario y Sinaloa.
- 5 municipios con sequía excepcional (D4): Concordia, Choix, El Fuerte, Mazatlán y San Ignacio.
Las reservas de agua se agotan rápidamente, pues el 1 de enero del 2024 el sistema de 11 presas estaba al 29.9% de su capacidad de conservación, 39 días después se encuentra al 22.8%, es decir mil 122 millones de metros cúbicos menos.
Las presas mas grandes del estado, como la Luis Donaldo Colosio (Huites) y la Miguel Hidalgo, están apenas operando al 15.6% y 21%, respectivamente. Otras, como la Adolfo López Mateos y la José López Portillo, apenas alcanzan el 18.8% y 16% de su capacidad, evidenciando la magnitud del problema.
Con la sequía extendiéndose a nivel nacional, estados como Sinaloa, Durango, Chihuahua, Sonora y San Luis Potosí se enfrentan a una sequía excepcional, la más crítica de los últimos años.
La temporada de lluvias inicia hasta el 15 de mayo, y si las presas no se recuperan, se espera que solo queden reservas para abastecer, en lo posible, el consumo humano.
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