Rosa Angélica Fimbres, corresponsal
México.- Ante el cierre temporal del puerto fronterizo de Lukeville, Arizona, en la frontera de Sonoyta, Sonora, 60 agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) reforzarán la vigilancia en diversos puntos de la región fronteriza sonorense.
El gobernador Alfonso Durazo Montaño informó que personal de la dependencia federal, en coordinación con agentes de la Policía Estatal de Seguridad Pública (PESP) y Guardia Nacional supervisarán que el flujo de migrantes por Sonora sea de forma ordenada y se garantice la seguridad.
Expuso que ya entabló comunicación con el comisionado del INM, Francisco Garduño, así como con la titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Alicia Bárcena Ibarra, para abordar esta situación.
“Se trata de ordenar y evitar que los propios migrantes sean víctimas del tráfico de personas y de organizaciones criminales que, lamentablemente pero realmente, tienen presencia en nuestro estado, particularmente en esta región”, expuso.
Reconoció que en la entidad hay rutas utilizadas por las organizaciones criminales para mover personas y drogas.
En últimos meses se ha visto un notable incremento en la movilización de migrantes por Sonora debido a la reorientación del flujo migratorio de otros estados y hasta el momento se ha tenido la suficiente capacidad de atención humanitaria, comentó.
Durazo Montaño planteó que el cierre temporal del puerto fronterizo entre Lukeville y Sonoyta afecta la actividad turística de Sonora y el intercambio comercial con Arizona.
Señaló que sostendrá una reunión virtual con el director de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) para hablar sobre el tema.
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