Sevilla (España), 24 sep (EFE).- Dos paradones en el tramo final del partido del portero argentino Jeremías Conan Ledesma, a un taconazo a bocajarro de Isco Alarcón y un remate de cabeza de Ayoze Pérez, fueron claves en el punto logrado este domingo por el Cádiz ante el Betis (1-1) en el Benito Villamarín.
El duelo de rivalidad regional fue intenso e igualado en todo, con una parte para cada equipo y con sendos goles del cadista Chris Ramos y el bético Guido Rodríguez que pusieron el empate a uno final en el marcador.
Llegaban los dos contendientes al partido igualados a siete puntos, el Cádiz tras perder en la última jornada ante el Atlétic Club y el Betis, más urgido tras hacerlo frente el Barcelona en Liga (5-0) y el Rangers escocés en su estreno en la Liga Europa y con las asignaturas pendientes del equilibrio entre líneas, las desconexiones y la falta de acierto ante el gol.
Volvió a recurrir el chileno Manuel Pellegrini al brasileño William José da Silva, máximo goleador con tres tantos, e introdujo los cambios de Juan Miranda en el lateral zurdo, y Rodri Sánchez y Ayoze Pérez en la mediapunta junto al ‘fijo’ Isco Alarcón, jugador franquicia en lo que va de Liga para el entrenador bético.
La primera mitad empezó con la iniciativa y dominio de un Cádiz intenso y con la presión alta ante un Betis que intentaba tocar aunque no encontró huecos en la defensa cadista hasta el minuto 12 en una jugada de William José que no pudo culminar Rodri, el primer acercamiento de un equipo que se mostraba impreciso e incómodo.
Isco lo intentaba de todas maneras y hasta bajaba su posición para buscar el balón, pero el muro cadista se imponía sin fisuras en un duelo en el que el Betis se quedaba en el conato y que sólo en los minutos 26 y 28 registró los primeros tiros a puerta por obra de Rodri y Ayoze, a lo que el Cádiz seguía respondiendo con reiteradas incursiones por su banda derecha.
Una falta de Rubén Alcaraz sobre Ayoze tras la pausa de hidratación sirvió para que William José lo intentara, aunque desde demasiado lejos, para sorprender a Conan Ledesma, aunque fue Chris Gómez el que, a pase del uruguayo Maxi Gómez, puso al Cádiz por delante ante un Betis incapaz de generar y que no encontraba el camino pese a algunos conatos en el tiempo añadido como un acercamiento de Rodri y una falta de Isco que se fue alta.









