En una exhibición de fuerza, al ritmo impuesto por Federico Dimarco y bajo la amenaza constante del argentino Lautaro Martínez, autor de un doblete, y del francés Marcus Thuram, el Inter se gustó ante el Fiorentina, al que arrolló en el Giuseppe Meazza para instalarse ya como dominador de la Serie A.
Un dato a tener en cuenta el nivel mostrado en este arranque de curso por el plantel nerazzurri para la Real Sociedad, con la que se encontrará en la fase de grupos de la Liga de Campeones que ya acarició en el curso pasado.
Por primera vez desde la temporada 1966-67 el Inter inicia su periplo en la Serie A con tres victorias consecutivas. El cuadro de Simone Inzaghi, que pudo obtener un marcador aún mayor, ha pasado por encima del Monza y el Cagliari. Ahora también del Fiorentina que llegó a Milan invicto. Con un triunfo frente el Génova y un empate con el Lecce.
No hubo color en un duelo desequilibrado desde el principio. El Inter impuso un ritmo alto, con una gran intensidad y velocidad que el Fiorentina no pudo seguir. Jugaba a otra cosa y solo la inspiración por momentos del meta Oliver Christensen o la falta de puntería le salvaron de un sonrojo mayor.
No hubo goles hasta el minuto 24 aunque ya rondaba por la meta visitante desde antes. Era cuestión de tiempo. Lautaro cortó una salida de balón del equipo de Vincenzo Italiano y lo cedió a Dimarco que, desde la izquierda, generó un centro perfecto que Thuram, de cabeza, no desaprovechó.









