Estados Unidos, en categoría masculina, y Países Bajos, en la femenina, se proclamaron este martes campeones del mundo de baloncesto en silla de ruedas en el torneo disputado en Dubai (Emiratos Árabes Unidos).
Países Bajos, que en 2018 se proclamó en Hamburgo (Alemania) campeona del mundo por primera vez, revalidó su corona en Dubai al imponerse en la final a China por 57-34. Tercera concluyó Estados Unidos, verdugo en cuartos de final de España, que finalizó octava, un puesto peor que en el anterior Mundial.
La selección española fue reconocida al término del campeonato con el premio al ‘Juego limpio’, un galardón que recogió la capitana Sonia Ruiz.
En la categoría masculina Estados Unidos y Gran Bretaña reeditaron la final de hace cinco años aunque en esta ocasión la victoria fue por 66-67 para el equipo estadounidense, al que lideró Brian Bell con 18 puntos. Tercera finalizó Irán, que ganó su último partido a Países Bajos









