Finalmente, el Congreso de Nuevo León aprobó el comodato de los terrenos para que los Tigres de la UANL cuenten con un nuevo estadio.
La sesión de los terrenos en comodato cuenta con algunos candados que el órgano legislativo impuso a la solicitud que hizo Samuel García gobernador de la entidad y declarado seguidor del equipo felino.
El Congreso de Nuevo León aprobó de manera unánime entregarle a la compañía Juego de Pelota México un predio de 44 mil 904.81 metros cuadrados, para la construcción del Nuevo Estadio de la Universidad Autónoma de Nuevo León, durante un periodo de 45 años y prorrogable 15 años más.
La aprobación se concretó, pero cuanta cona algunos candados, para garantizar la construcción del Nuevo Estado de los Tigres. Una de estas condiciones es que el comodato está sujeto a que la UANL entregue los otros predios para la construcción del inmueble, además que los encargados de la obra deberán de entregar un reporte semestral que, en caso de no cumplir con lo acordado, podría significar el fin de la obra.
“Asimismo, la UANL y Juego de Pelota deberán de presentar un calendario de ejecución semestral, con metas de la obra, el mismo que deberá de ser aprobado por la Comisión de Desarrollo Urbano”, informó el diputado Mauro Molano, representante de la bancada del Partido Acción Nacional. “En caso de no cumplirse con los plazos, podrá ser el fin del comodato que se presenta en el presente decreto”, informó el diputado.
Otro de los candados fue que el uso de recursos públicos para el estadio deberá ser aprobado por el Congreso de Nuevo León, y en caso de no hacerlo, también se dará fin al comodato.
“El uso de recursos públicos deberá de ser aprobado por el Congreso de Nuevo León”, informó el diputado Mauro Molano.
Las modificaciones se presentaron a última hora, para garantizar que se construya el Nuevo Estadio de los Tigres, todas fueron aprobadas en el Congreso de Nuevo León.









