En un día de despedidas, la de Sergio Busquets y la de Jordi Alba y la del Camp Nou, el Barcelona se impuso claramente al Mallorca (3-0), con dos tantos de Ansu Fati y uno de Gavi, que se convirtió en el último goleador en el ya viejo estadio azulgrana.
Con 45 segundos, el equipo de Xavi Hernández tuvo suficiente para ponerse por delante, tras una deliciosa combinación entre Busquets, Lewandowski y Gavi, que regaló el gol a Ansu Fati (1-0).
La actuación del ‘diez’ del Barça, el jugador que heredó el número mágico en el fútbol de Leo Messi, también sonó a despedida. La alegría con la que sus compañeros celebraron los goles y las miradas de Ansu hacia la grada denotaron algo más.
Ansu en cada uno de los goles se puso la mano en el escudo, mientras el público coreaba su nombre y él saludaba a la grada. Así lo hizo en el 1-0 y también en el 2-0, en una deliciosa dejada de Lewandowski, que Ansu definió con calidad.
El partido estuvo marcado por el rápido 1-0, pero también porque en el minuto 14, el Mallorca se quedó con diez por una durísima entrada de Amath a Balde. El canterano tuvo que retirarse del terreno de juego y estará entre seis y siete semanas de baja por una rotura parcial del ligamento lateral externo.
Inicialmente el árbitro mostró amarilla al mallorquinista, aunque rectificó a instancias del VAR. El Barcelona, por delante en el marcador y con un jugador más, jugó a placer. Tuvo ocasiones con continuas llegadas, sobre todo desde la derecha con Ousmane Dembélé, que siempre desbordó a su par y sembró incertidumbre dentro del área.
Después de una serie de llegadas ante la meta de Greif, el Barcelona encontró el 2-0 en el 24. De nuevo fue obra de Ansu Fati, que anotó su octavo tanto en el campeonato, tras una acción al primer toque y de calidad del polaco Lewandowski.









