La de Veljko Paunovic es una historia similar a Novak Djokovic o Luka Modric, con inmenso sufrimiento en la niñez y el éxito deportivo en la actualidad, en distintos grados, pero con un reconocimiento de la sociedad. Evitan hablar del tema no lo ocultan, aunque ahora no se les nota, quizá porque sus labores hacen que se limpie un poco la memoria, pero no lo olvidan.
Así como sus compatriotas serbios, Novak y Luka, Veljko tienen en común haber nacido en la antigua Yugoslavia y más, haber sufrido los 78 días de guerra. Ver tanques, fusiles, escuchar las bombas, las sirenas y muertos regados fue terrible. un conflicto provocado por el dictador Mlosevic al que la OTAN, según, no le quedó más que lanzar las bombas.
Probablemente ante esta desgracia de odio racial en propia casa donde marcaba la zona y en mucho las probabilidades de salir avante, la zona en la que había tocado nacer, Luka Modric sufrió más que ellos y que muchos otros porque ante sus ojos los soldados fueron capaces de matar a su abuelo.
Novak tuvo más suerte al emigrar pronto al extranjero y Veljko lo hizo hasta los 20 años después de haber haberse formado en el Partizán de Belgrado. su camino fue ir a España y ahí hacer carrera como futbolista como judía de equipo en equipo, jugó para Marbella, Atlético de Madrid, Tenerife, Getafe, Oviedo y muchos otros equipos, ahí mismo en territorio ibérico y en Rusia y Alemania.
hoy es técnico de las Chivas del Guadalajara y proviene del Chicago Fire en la MLS donde fracasó, pero su buena relación y el estandarte de haber ganado el Mundial Sub 20 del 2015 con Serbia, ya como técnico, llevo al directivo español de Chivas, Fernando Hierro, a colocarlo al frente del rebaño
hoy tiene la posibilidad de ser campeón del futbol mexicano con Guadalajara en su primera temporada en nuestro país, como lo hiciera Américo, “Tolo” Gallego, en Toluca.









