Este martes se juega el partido de ida de la semifinal de la UEFA Champions League
La primera vez que estos equipos se enfrentaron en Champions fue hace 10 años, en la temporada 2012/2013. José Mourinho era entonces el entrenador de los blancos y Roberto Mancini el de los ingleses. El equipo merengue remontó por 3 a 2 al City en la ida y, en la vuelta, el empate a 1 gol cerraba una clasificación para ambos a los octavos de final.
Vendría un segundo enfrentamiento y Manuel Pellegrini entrenaba al equipo de Manchester y desarrolló una eliminatoria muy “plana” en la que el Madrid, con lo mínimo, pasaba a la final de la Champions League tras un gol en propia meta de Fernando.
La penúltima vez fue durante la pandemia cuando el City, ya entrenado por Pep Guardiola, eliminó al equipo español en los octavos de final de la temporada 2019/20 gracias al acierto inglés y a una eliminatoria para olvidar de Raphael Varane.
Así llegamos al más reciente enfrentamiento el año pasado, donde los “citizens” fueron eliminados después de otra remontada de las varias que tuvo el equipo blanco en el curso anterior.
En la ida, el Etihad vio una superioridad manifiesta que se plasmó con una victoria por 4 a 3 que parecía “muy corta” gracias al despiste defensivo del lateral derecho que propició una cabalgada increíble de Vinicius para recortar distancias.
El City había desperdiciado las oportunidades que tuvo en casa para incrementar la ventaja ante un equipo al que no le puedes dejar “vivo”
El Real Madrid en el torneo anterior había remontado en grandes partidos al PSG y al Chelsea. En ambas eliminatorias el Madrid supo sufrir, supo aguantar y supo destrozar a sus rivales en el momento más oportuno.
El conjunto inglés llegó al Bernabéu con la etiqueta de favorito. Guardiola ya avisaba que el Bernabéu era “otra cosa” distinta en noches así.
En los momentos clave al City le salió todo mal, a pesar de haber hecho lo más difícil: Mahrez puso por delante a los de Guardiola en el 73, pero Rodrygo empataría en el 90, dejando opciones escasas al Madrid de volver a remontar. Llegó el fallo de Grealish que, con todo a favor, tuvo la opción de cerrar la eliminatoria y, otra contra, Rodrygo hizo un doblete para forzar una prórroga en la que el Madrid ya se veía en la final de París.
Este año la cosa será distinta. El Madrid no ha vivido de remontadas épicas porque, sorprendentemente, no las ha necesitado. Los blancos han eliminado al Liverpool y al Chelsea más flojos de los últimos años, pero nadie les puede reprochar nada. Los cityzens llegan de eliminar al Bayern de Munich con un Haaland que, tras destrozar el récord de 35 goles en su primera Premier League, tiene el objetivo de ganar la Champions en su primera aventura inglesa.
Será un espectáculo digno de ver y, sobre todo, futbol a una escala intergaláctica. Toca disfrutar.









