Roma.- La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, felicitó este viernes al Nápoles por la consecución anoche del título liguero, el tercero de su historia y el primero desde hace más de tres décadas, un logro que también aplaudieron sus dos socios de Gobierno, Silvio Berlusconi y Matteo Salvini.
“33 años después del último Scudetto, el Nápoles vuelve a ser campeón de Italia. Felicidades a todo el equipo, al entrenador Spalletti y a todo el club por todo su esfuerzo y por este merecido resultado”, escribió en sus redes sociales Meloni, líder de los ultraderechistas Hermanos de Italia.
Berlusconi, tres veces primer ministro y fiel seguidor del Milan, club del que fue responsable durante más de 30 años y ahora dueño del más modesto Monza, tuiteó desde el hospital milanés en el que está ingresado desde hace un mes para ser tratado de una leucemia.
“Una ciudad que celebra, una ciudad que se lo merece, felicidades. Una ciudad increíble, los napolitanos se lo merecen y todos estamos con ellos. ¡Hurra, hurra, hurra! Y también lo digo de corazón que siempre me he considerado un napolitano nacido en Milán. Fuerza Nápoles”, escribió el líder conservador.
Menor emoción transmitió en su mensaje el también milanista Salvini, líder de la ultraderechista Liga, aunque no quiso ser menos que sus aliados y reconoció el mérito del club napolitano.
“Enhorabuena al Nápoles, como hincha del Milan tengo que decir que el equipo y la ciudad se merecían este Scudetto. Sacrosanto celebrarlo, espero con sensatez y sin demasiados problemas”, dijo en un tuit.
Decenas de miles de aficionados del Nápoles inundaron esta madrugada las calles de la ciudad para festejar la consecución del primero título liguero sin Diego Armando Maradona y después de 33 años sin conseguirlo.
Los aledaños del estadio, que lleva el nombre del jugador argentino, en los que celebraron las casi 55.000 personas que acudieron a ver el partido ante el Udinese (1-1), y la céntrica Plaza del Plebiscito se convirtieron en el centro de los festejos, aunque no hubo ni una sola calle en la que no se encontrara un aficionado festejando el título.
Toda la ciudad estuvo en la calle con banderas, bufandas y camisetas, aunque la celebración se saldó con un muerto y más de docientos heridos. EFE









