Fuente: Juan Alberto Vázquez / corresponsal Nueva York
EU.- La escritora y demandante E. Jean Carroll subió este miércoles al estrado de los testigos donde recreó para el jurado lo vivido una noche de primavera hace 27 años cuando el entonces empresario Donald Trump presuntamente intentó violarla en los vestidores de la sección de lancería de la tienda departamental Bergdorf Goodman.
Por la tarde se espera que termine su testimonio cuya parte esencial llegará con el contrainterrogatorio al que la someta la defensa del expresidente Trump. De salir airosa, la también periodista tiene amplias posibilidades de poder ganar esta demanda. Fue el segundo día del juicio de Jean Carroll contra Donald Trump, en una demanda que pudo ser presentada bajo una nueva ley en Nueva York que permite a las víctimas de agresión sexual acusar a presuntos agresores, incluso si el evento sucedió hace mucho tiempo.
Trump ha negado reiteradamente las acusaciones alegando que todo es una cacería de brujas y que él no pudo haber intentado atacar a Carroll pues no era su tipo.
Antes de iniciar la jornada, el juez asignado al caso, Lewis A. Kaplan, arremetió contra el expresidente Trump por los comentarios que hizo esta mañana en sus redes sociales. Pese a las advertencias del martes de Kaplan para que ambas partes se abstuvieran de hacer comentarios que pudieran provocar violencia, Donal Trump publicó dos mensajes en su red social Truth llamando a la demanda “una estafa” y señalando, sin pruebas, que el abogado defensor de la señora Carroll era un “operador político”.
Kaplan dijo que esas declaraciones extrajudiciales de Trump parecían “totalmente inapropiadas” y sugirió que el acusado podría estar tratando de influir en los miembros del jurado. Sin embargo, se abstuvo de imponer una multa al acusado.
El juez Kaplan también agendó este viernes como fecha máxima para que el abogado de Trump, Joseph Tacopina, diga al tribunal si el acusado testificaría en persona. Aunque Tacopina dijo no estar seguro, el juez le aclaró que la incertidumbre “era una imposición para la seguridad y el personal de la corte”.
Regresando al testimonio de Jean Carroll, en algún momento dijo que se atrevió a demandar “porque Donald Trump me violó y cuando escribí sobre eso, él dijo que no sucedió”. Dijo que con sus mentiras, Trump “destrozó mi reputación, y estoy aquí para tratar de recuperar mi vida”.
Luego Carroll detalló al jurado cómo se dieron los hechos aquella tarde cuando se encontró con Trump afuera de la tienda citada. Cómo él le dijo que lo acompañara a comprar un regalo para un amigo y luego le sugirió que se probara un conjunto en la sección de lencería. De ese modo la convenció para que entrara al vestidor, pero cuando ella quiso reaccionar, él “inmediatamente cerró la puerta, me empujó contra la pared y agredió”.
En ese momento la testigo tuvo que respirar profundo para evitar las lágrimas e incluso en algunos pasajes logró hilar algunos chistes sobre sí misma, provocando sonrisas en algunos jurados. Jean Carroll busca una restitución económica cuyo monto no se ha mencionado, alegando daños psicológicos y personales.
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