México.- Prevalece el clima de miedo que sigue inhibiendo la exposición franca de testimoniales importantes. “Iguala y Guerrero siguen siendo un espacio de miedo”.
Señalaron que existen algunos avances como el proceso contra el ex procurador Jesús Murillo Karam, prevalece un clima de intimidación y presiones en los juzgados donde se procesa el caso, por parte de funcionarios que no identificaron, para que estos juzgadores se inhiban de llevar ciertas pruebas y evidencias al juicio, alegando razones de seguridad nacional.
“Aunque en casos de delitos graves como la desaparición forzada no puede haber reservas de ningún tipo”, puntualizaron.
El GIEI, que este viernes 31 concluyó una nueva etapa de su mandato que se amplía hasta julio de este año, hizo un balance de las actuaciones de las autoridades judiciales y del Ejecutivo en el caso Ayotzinapa de los últimos seis meses.
El GIEI, que este viernes 31 concluyó una nueva etapa de su mandato que se amplía hasta julio de este año, hizo un balance de las actuaciones de las autoridades judiciales y del Ejecutivo en el caso Ayotzinapa de los últimos seis meses.
Desde “la crisis de confianza” causada por la “indebida intromisión de la Fiscalía General de la República (FGR), que provocó la salida del anterior fiscal de la Unidad Especial para la Investigación y Litigación del Caso Ayotzinapa (Ueilca), Omar Gómez Trejo, un periodo -dijeron- donde hubo algunos avances pero también obstrucciones, ocultamiento de información y manipulación por parte de diversas autoridades, o, como lo expresó el sicólogo vasco Carlos Beristain: “hay todavía un techo de cristal y agujeros negros” sostiene los investigadores en su informe.









