Italia.- Con las primeras luces del alba del 2 de enero el Vaticano ya estaba empezando a llenarse. Cientos de fieles han madrugado para llegar los primeros a la capilla ardiente de Benedicto XVI, el papa emérito, que falleció el 31 de diciembre y cuya despedida comienza hoy. Sus restos mortales se han instalado en la sala Clementina de la Basílica de San Pedro.
Las colas han comenzado antes de las seis de la mañana en la plaza de San Pedro del Vaticano, situada delante de la basílica donde se encuentran los restos mortales del pontífice. Cientos de personas esperaban ya con las primeras luces a que abrieran las puertas de la capilla ardiente.
Se espera que alrededor de 35.000 personas al día acudan a dar su último adiós a Benedicto XVI durante los tres días que permanecerá abierta la capilla ardiente, mientras que hasta unos 60.000 estarán presentes en su funeral.
Antes del funeral, los restos mortales del Papa se han colocado en un catafalco, un féretro elevado, para ser situado en la basílica y recibir así el homenaje de todos los fieles que se encuentran en Roma y el Vaticano en estos días, o que se han desplazado hasta allí para la despedida.
La basílica estará abierta hoy de 9.00 a 19.00 horas y en los dos días siguientes, el martes y miércoles antes del funeral, extienda su horario de 7.00 a 19.00, para permitir que unas 35.000 personas al día presenten sus respetos al papa emérito.
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