El Termómetro es un instrumento básico y esencial en la vida diaria, que es utilizado, ya sea, para medir la temperatura corporal o ambiental; y en este día rinde homenaje a esta invención y a su utilidad en la vida cotidiana, sobre todo en el campo de la medicina.
El termómetro fue inventado por Galileo Galilei en 1552 con el objetivo de medir la temperatura del ambiental. El invento consistió en un tubo de vidrio y uno de sus extremos terminada en un bulbo grande, el cual luego de calentarlo sumergía el tubo en agua por el extremo abierto. Al enfriarse el nivel del agua subía cuando el aire del interior del tubo se calentaba o se enfriaba.
El termómetro siguió evolucionando, en 1714 el ingeniero polaco Gabriel Fahrenheit inventó el termómetro de mercurio con un bulbo sellado y un capilar de vidrio que permite que el mercurio se dilate y ascienda cuanto aumenta la temperatura. De igual forma, Fahrenheit diseñó la escala termométrica que lleva su nombre, la cual sigue siendo utilizada en la actualidad.
Para 1743, el francés Jean-Pierre Christin creó el termómetro de Lyon, a base de mercurio y con una nueva escala termométrica de grados centígrados. En 1867 el inglés Thomas Clifford Allbutt hizo mejoras en el invento del francés, incorporando un tubo de cristal con depósito de mercurio y varilla graduada.
En la Segunda Guerra Mundial Theodore Hannes Benzinger inventó el termómetro de oído. Mientras que en 984 David Phillips inventó el termómetro de oído infrarrojo.
En la actualidad prevalece el uso de termómetros digitales, debido al efecto contaminante de los termómetros de mercurio tradicionales.
Hoy día el termómetro está más vivo que nunca, debido a la pandemia causada por la COVID-19. Tomar la temperatura se convirtió práctica habitual para detectar la fiebre, que es uno de los síntomas del coronavirus. Se cuenta con dispositivos o cámaras termográficas en puertos, aeropuertos, escuelas y otras instancias, en el establecimiento de controles de temperatura corporal.
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