EU.- El Gato con Botas, el felino más irreverente de la animación “hollywoodiense”, regresa a la gran pantalla 11 años después de su última aventura para constatar que la vida se le acaba y que hasta los personajes más canallas tienen momentos de debilidad.
Este miércoles se estrena la cinta “El Gato con Botas: El Último deseo” (“Puss in Boots: The Last Wish”, en inglés), la segunda entrega de una de las producciones más lucrativas del reconocido estudio de animación DreamWorks, cofundado por Steven Spielberg en 1994.
Y es que las películas de la franquicia “Shrek”, de la que deriva “Puss in Boots”, han recaudado conjuntamente más de 3.500 millones de dólares en todo el mundo durante los últimos 21 años.
En el nuevo filme, distribuido por Universal Pictures, el espectador conocerá una nueva versión de El Gato con Botas -cuya voz vuelve a poner Antonio Banderas-, quien trata de recuperar su imagen de pícaro aventurero mientras cae en la cuenta de que ya ha gastado ocho de sus nueve vidas.
Entonces, se embarca en una travesía por la Selva Negra para encontrar la ansiada Estrella de los Deseos, recuperar el tiempo perdido y salvarse de la muerte definitiva.
Un sinfín de malvadas criaturas acecharán al felino en su camino a la eternidad tras replantearse seriamente si había perdido su esencia y humillarse pidiendo ayuda a su antigua compañera y némesis, la cautivadora Kitty Softpaws (Salma Hayek).
“Mi personaje es fuerte, independiente y transmite la moraleja de que una mujer puede enseñar a un hombre a aceptar su vulnerabilidad sin que esto sea visto como un defecto”, explicó la actriz Salma Hayek en una entrevista con EFE.
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