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Actividad física contribuye a un envejecimiento saludable

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Notimex
  • México.- El ejercicio, mejorar el equilibrio y corregir los problemas de visión son algunas medidas que los adultos mayores deben tomar en cuenta para prevenir los síndromes geriátricos y garantizar un envejecimiento saludable.

    El director de Atención Geriátrica del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam), Sergio Valdés y Rojas, señaló que ese sector de la población demanda una mayor y mejor atención médica, más preparada y orientada a comprender la complejidad de las situaciones que acompañan esa etapa de la vida.

    Los síndromes geriátricos, explicó en el curso del mismo nombre, son el conjunto de síntomas y signos relacionados con una enfermedad, y además tienen factores subyacentes que involucran otros órganos y funciones, por ello es importante prevenirlos para evitar repercusiones catastróficas.

    Estos son vulnerabilidad, fragilidad, caídas, inmovilidad, úlceras por presión, depresión, demencia, incontinencias, polifarmacia. La fragilidad se caracteriza por deterioro en las reservas fisiológicas del individuo, que lo hacen vulnerable y alteran su capacidad de respuesta al estrés; y pérdida de vitalidad.

    Ese síndrome en adultos mayores se debe a la combinación de factores biomédicos y psicosociales; entre los primeros están, fatiga, debilidad muscular (sarcopenia), pérdida de peso, infecciones, comorbilidad, deterioro cognitivo, déficit sensorial, polifarmacia, disminución de fuerza y movilidad, disminución de resistencia, anorexia, malnutrición, marcha inestable, discapacidad, osteopenia.

    Los psicosociales son edad mayor de 80 años, bajo nivel educacional, viudez reciente, vivir solo, bajos ingresos económicos, depresión, deterioro cognitivo, red de apoyo, institucionalización.

    Las caídas constituyen un marcador claro de fragilidad en la vejez, es uno de los síndromes geriátricos más importantes, dada su alta prevalencia y las consecuencias que tienen para la vida, la familia y las instituciones.

    El especialista señaló que son causa frecuente de muerte en personas mayores de 65 años de edad por complicaciones; “su importancia radica en la consecuencia que suele ir asociada con menor o mayor gravedad: contusiones, heridas, fracturas, hematomas y fallecimiento. Además, propician la hospitalización y la institucionalización”.

    Valdés y Rojas dijo que las fracturas de cadera constituyen la causa más frecuente de muerte traumática en mayores de 75 años, por ello “hay que estar alertas en los cambios en el control de la postura, cambios en la marcha, alteraciones relacionadas con la estabilidad, sarcopenia, deterioro cognitivo y disminución de agudeza visual, auditiva”.

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